Cuando vamos de viaje a algún lugar, aparte de ir descubriendo rincones libres de turistas, también nos gusta hacer las típicas turistadas, ya sabes, buscar aquellos lugares que siempre se ven en las fotos de los demás, y decir, pues yo también he estado allí y tengo la foto 😛

Hace poco estuvimos en Praga, la capital de República Checa, una ciudad que nunca ha entrado en mis planes, pero que ahora la tengo tan cerca que me fue imposible resistirme.

Esta vez nos hemos alojado en una casa de airbnb, que me parece más cómoda para ir con niños. Y en vez de buscarla en pleno centro, nos alejamos un poco y la escogimos en la zona de Praha 7, una zona más tranquila y bien comunicada con el centro.

Ya me habían avisado de que en Praga hay muchísima gente durante todo el año, y bien cierto que es, por lo que algunos de nuestros planes fueron huyendo de la masa de turistas. Aún así, si te alejas tanto de lo típico, quizás te pierdas las mejores cosas, que son las que se suelen potenciar con el turismo. Por ello, no me pude resistir a hacer y visitar lo más típico de Praga, que es de lo que te quiero hablar hoy, de las turistadas típicas que se hacen en Praga y no te puedes perder en tu viaje a la capital checa.

Las mejores cosas turísticas que puedes hacer en Praga

Ojo, te voy a hablar de cosas super típicas, pero sin llegar al extremo de pagar por tonterías, nanai. Voy a recomendarte turistadas, pero sin timos, cosas diferentes que sólo se hacen en Praga y con las que vas a poder demostrar que has estado allí xD

1. Ver el reloj astronómico en hora punta

En el ayuntamiento de la ciudad vieja vas a encontrar el famoso reloj astronómico. Éste está compuesto por: el cuadrante astronómico que da las horas y te indica además la posición del sol y de la luna, el calendario circular que representa los meses del año y las figuras animadas que las verás moverse cuando el reloj marca las horas en punto.

Así que para que no te pierdas todo su potencial debes verlo en pleno funcionamiento y así podrás disfrutar también de esas figuras animadas (los apóstoles asomándose a la ventana y las 4 alegorías moviendo sus cabecillas). Plántate allí delante acompañada del resto de turistas que esperan impacientes cámara en mano a la hora y disfruta del espectáculo que te ofrece el reloj astronómico de Praga.

2. Busca el mejor ángulo para fotografiar la casa danzante

Cuando se construyó este peculiar edificio creó polémica porque no cuadraba con el estilo arquitectónico de la zona, pero el presidente checo de la época apostó por él y finalmente se ha convertido en un gran atractivo turístico para la ciudad de Praga.

Dentro alberga oficinas, tiendas y un restaurante con vistas al río Moldava y a la ciudad.

Si no te quieres perder este singular edificio, búscalo en la calle Jiráskovo náměstí 1981/6 e intenta sacarle una buena foto de recuerdo, como una turista más, prueba varios ángulos hasta que quedes satisfecha con el resultado. Y si tienes ganas, te subes a tomar algo en el restaurante.

3. Que un tren te traiga la bebida

Es la particularidad del restaurante Výtopna, ubicado en la calle Václavské nám. 56 (Palác Fénix). Cuando entras dentro ves que efectivamente todo el restaurante está recorrido por vías de tren que llegan hasta todas las mesas. Los camareros colocan las bebidas en un tren y éste se encarga de llevártelas a tu mesa y esta es la gracia de este original restaurante.

Sólo sirven en trenes las bebidas, la comida la traen los camareros, pero aún así resulta bastante curioso y divertido. Los niños se van a entretener mucho viendo los trenes pasar. Mientras comes vas a estar viendo movimiento continuo de trenes sirviendo bebidas al resto de comensales o llevándose de vuelta los vasos vacíos.

Aunque si te digo la verdad, la comida no es muy allá y el precio normalito (hay mejores lugares para comer y más baratos). Así que puedes hacer esta turistada, pero sólo para tomarte algo, mejor disfruta de una buena comida checa en otro sitio 😉

Y si tampoco te llama mucho la atención esta turistada como para quedarte, siempre puedes entrar para ver cómo es el restaurante por dentro y listo, ya sabes, mirar es gratis. Aunque personalmente creo que tiene gracia sentarte y recibir tu bebida en un pequeño tren y si vas con niños, les va a encantar.

4. Hincharte a beber cerveza checa

La cerveza es la bebida nacional checa, así que bebe. Olvídate de las marcas conocidas, pide cerveza local, tienen muchos tipos de cervezas, así que puedes plantearte el hacer una buena cata para saber cuál es tu favorita.

Para que te hagas una idea, sólo en Praga, hay 35 fábricas de cerveza nacionales. Así que ya sabes, pide siempre auténtica cerveza checa.

Menuda va a hablar aquí de cerveza, a mí, que no me gusta 😛 Pero para eso tengo a Daniel que se ha catado una amplia gama de cervezas en este viaje a Praga xD

5. Recorrer el Punte de Carlos de arriba a abajo

Es el puente más famoso, antiguo y concurrido de Praga. Durante el paseo por este puente puedes disfrutar de las 30 estatuas de estilo barroco que lo decoran. Y actualmente vas a tener un paseo muy animado con música, turistas y puestos de venta de todo tipo.

Cuenta además con tres torres, a las cuales puedes subir para contemplar las vistas a Praga. Yo sin darme cuenta me colé en una de estas torres pensando que era gratis… pero no lo son, son de pago, así que ya queda en tus manos si deseas pagar por ello o no.

Este es el Puente de Carlos visto desde una de las torres.

Eso sí, prepárate para ir esquivando turistas porque hay muchísima gente a todas horas paseando por el puente de Carlos. Aunque si lo quieres para ti sola, siempre vas a tener la opción de madrugar 😉

Así te haces una idea de la cantidad de gente que hay paseando por el Puente de Carlos de Praga.

6. Comerte un trdelnik con helado

El trdelnik es un dulce de canela con forma de rollo, está muy bueno y no empalaga. Aunque muchos creen que es un dulce típico checo, no lo es, su origen es eslovaco, sin embargo, vas a encontrar un montón de puestos que lo venden en Praga.

Hasta en Alemania los encuentras fácilmente en los mercados de otoño o navidad. Pero, lo que sólo he visto en Praga es el trdelnik con helado, así que tienes que probarlo, de echo, seguro que se te antoja uno de tanto verlos por la calle.

El helado me sabe al del McDonlad´s, osea, no es que sea una gran calidad de helado, pero la gracia está en tomártelo en el trdelnik, que ya sabemos que está muy bueno.

Si te alejas un poco de la masa turística puedes encontrar algún puesto o tienda donde no te timen. Para que te hagas una idea, uno normal de vainilla a mí me costó 4,80€ (suelen aceptar euros en efectivo también). Así que me ha parecido una turistada asumible 🙂

7. Visitar el Castillo de Praga

El Castillo de Praga es el icono de la ciudad desde hace más de mil años, se fundó en el siglo IX y se trata de una de las ciudadelas más grandes de todo el mundo. Así que no te lo puedes perder en tu viaje a Praga.

Hay tantísimos turistas que quieren disfrutar de la zona del castillo que, para entrar, han colocado arcos de seguridad, si, si, igualito que en el aeropuerto, aunque no son tan estrictos.

Una vez dentro, ya puedes disfrutar de la ciudad que se esconde tras los muros y sorprenderte con la gran catedral que alberga dentro.

Hay muchas zonas que puedes visitar pagando una entrada, yo no lo hice, sólo disfruté del paseo gratuito por las calles y de las vistas que se obtienen a la ciudad de Praga desde allí arriba. No vas a necesitar más 🙂

Si has podido hacer todo, enhorabuena, has disfrutado de lo mejor que te ofrece Praga y puedes llevarte tu medalla de oro a la buena turista xD Aunque si quieres subir de categoría y ser turista platino, siempre puedes comprar una típica marioneta checa de recuerdo. Yo a tanto no llegué, pero ahí lo dejo.

A parte de todo esto, Praga es una ciudad que ofrece muchísimas cosas para ver, tantas, que seguro que se te quedan muchas pendientes para una segunda visita. Pero al menos, en la primera, no te quedes sin ver lo principal que es lo que te he enseñado hoy.

¿Qué otra turistada en Praga añadirías a esta lista?