Ya llevo 1 año viviendo en Alemania

Ya llevo 1 año viviendo en Alemania

La semana pasada fue el segundo cumpleaños de Naím, y eso significa que ya llevamos un año viviendo en Alemania, es la fecha que marca nuestra llegada a este país. Nos vinimos tras su primer cumpleaños (celebrado con el estrés de la mudanza) y ahora ya le han caído los 2 años, lleva media vida en España y media en Alemania.

Esta vez si que le hemos preparado un cumpleaños infantil, eso si sencillo, que aún es pequeño para grandes fiestorros. La única decoración que he puesto ha sido una guirnalda de Feliz cumpleaños en alemán, pero no ha sido fácil encontrarla, ya que en Alemán tiene un nombre taaaan largo (“Herzlichen Glückwunsch zum Geburtstag”) que en las tiendas lo único que vas a encontrar es el típico Happy Birthday inglés.

De hecho, sólo llegué a encontrar media felicitación, la otra media la tuve que hacer yo misma, cartulinas, tijeras, una cuerda y guirnalda completa. Me quedó tan bien que mi amiga alemana me la ha pedido para el cumpleaños de su hijo, jajajajaja. Porque es que ya te digo que en alemán no lo vas a encontrar en ninguna tienda.

Feliz cumpleaños en alemán
La parte de arriba es comprada y la de abajo hecha por mí.

En este año viviendo en Alemania me ha dado tiempo a hacer amistades y como resultado, he conseguido reunir a cuatro niños de 2 años para el cumpleaños (con sus respectivos padres, claro) 🙂 Todos se lo han pasado genial jugando con los juguetes, y es que a esa edad no necesitan más. Eso sí, menudo campo de batalla que me encontré cuando acabó la fiesta, todos los juguetes quedaron desperdigados por el salón, jajajajaja, algo normal en esas edades.

Bizcocho de cumpleaños
En vez de tarta, decidí hacer un bizcocho para el cumpleaños, me pareció que así lo podrían comer más fácilmente los niños, ya sabes, sin manchar tanto.

A estas madres (y otras más, con las que no tengo tanto trato) las he ido conociendo en el parque o en algún Krabbelgruppe. Vas hablando con unas y con otras y al final pues una se acaba juntando con las que siente más afinidad, en mi caso las que tienen niños en edades similares y no van aún a la Kindergarten.

También tengo la suerte de haber caído en una comunidad de vecinos muy maja, la mayoría son familias con niños pequeños (una de estas familias vino al cumpleaños) y suelen organizar barbacoas en verano en el jardín para quien se apunte, incluso organizaron una cena vecinal en San Silvestre (nochevieja), por si alguien no cenaba con la familia como fue nuestro caso.

Así que por el tema de la amabilidad o sociabilidad de los alemanes no tengo ninguna queja, de hecho tengo más vida social aquí en Alemania de la que tenía en España, y estoy en un punto en el que no es raro que vaya por la calle y me encuentre con alguna conocida para saludar.

Te voy a confesar que cuando llegué, procuraba no hablar mucho en español por la calle, ya que siempre había oído que a los alemanes no les sentaba bien y miraban más, y si a eso le sumas que Cottbus es una de las ciudades más nazis de Alemania, pues… iba bastante calladita al parque. Pero poco a poco, al ver la reacción tan normal de los alemanes me empecé a relajar y a día de hoy hablo en español con mi familia sin miramientos, nunca me he encontrado a nadie que me mire mal ni me diga nada, es más, dan por hecho que también hablo el alemán, así que sin problemas.

Davinia y Naím en el parque
El parque, sobre todo en verano, es un buen lugar para conocer a otras madres.

El tipo de vida que estamos llevando aquí en Alemania es diferente a la que teníamos en España, pero eso se debe a que nuestras circunstancias son totalmente diferentes (el tipo de trabajo, la maternidad,…). Aún así hemos adaptado nuestro horario al estilo alemán porque así nos cuadra más con el tipo de vida que se lleva aquí. Pero esto no nos ha supuesto ningún trauma, ni siquiera un proceso de adaptación, sino que hemos dejado que nuestro cuerpo se guíe por las horas de luz.

Y eso es otro gran cambio, las horas de luz y el clima son totalmente diferentes a los que tenía en San Fernando, aunque tampoco tengo quejas, que ya tocaba vivir en una ciudad de invierno. Con el gran cambio de horas de luz que se producen a lo largo del año pues te vas adaptando, cada estación tiene su propio estilo de vida, unas pedirán más calle y otras más casa. Y en cuanto al clima, es más frío de lo que estaba acostumbrada pero no me ha parecido para tanto. Normalmente tenemos la misma temperatura que hay en Madrid, no es tan frío como lo pintan, aunque ahora si que nos ha entrado una buena ola de frío, pero vaya, que en algunas ciudades de España hay lo mismo…

Como en todas partes, hay cosas que me gustan más y otras menos de cada país. Pero en general, si ahora mismo me preguntas si quiero volver a España, mi respuesta es no. Quiero seguir una temporada más en Alemania, me encuentro a gusto ahora mismo, aunque tampoco me veo toda la vida viviendo aquí, la verdad. Así que lo mejor es no pensar a largo plazo y dejar que la vida te lleve donde toca en cada momento. De hecho, la oportunidad y decisión de venirme a vivir a Alemania ocurrió en escasos meses, todo fue muy rápido y decidimos probar suerte.

Por ahora me siento muy a gusto en Alemania, el tipo de vida que tenemos aquí está bien, tengo amigas con las que puedo quedar regularmente y veo que con el idioma, sin darme cuenta, voy avanzando poco a poco y eso me hace sentirme más a gusto aún, me veo más capaz de entender el alemán y de expresarme, y eso va abriendo puertas y sube la autoestima 🙂

¿Te sientes a gusto en tu país de acogida o deseas volver a España?

2 comentarios sobre “Ya llevo 1 año viviendo en Alemania

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