5 costumbres alemanas que me gustan

5 costumbres alemanas que me gustan

Llevo casi un año viviendo en Alemania, y he de decirte que hay ciertas costumbres que ya las he incluido en mi día a día. La vida transcurre de forma diferente a lo que estamos acostumbrados en España, y como cada país tiene sus cosas buenas y no tan buenas, pues hoy quería hablarte de las 5 costumbres alemanas que he integrado en mi día a día.

5 costumbres alemanas que me gustan

Como ya te he contado, el día a día en Alemania transcurre de forma diferente al español, de hecho, llevo un horario totalmente alemanizado ya que me cuadra más con las horas de luz de aquí y se me hacen más llevaderos los días. A parte de esto, te voy a contar las costumbres que he incluido en mi rutina, por el momento, por ser las que más me han gustado:

1. La casa no se pisa con los zapatos de la calle

Esto es algo que vas a ver nada más llegar a Alemania, porque te vas a encontrar todos los zapatos de los vecinos fuera de casa, en la puerta. E incluso si vienes de vacaciones y alquilas una casa, una de las normas que te pedirán que cumplas es que uses zapatillas de casa para entrar dentro.

Al principio, acostumbrados a España, nos paseábamos con los zapatos de la calle por casa, pero al poco tiempo, nos dimos cuenta que esto ennegrecía mucho el suelo, los calcetines y los pies en pocos días ya se veían negros, aún hinchándome a fregar, así que probé a prohibir la entrada con zapatos en la casa y ¡sorpresa! ya no se ensuciaban tanto los pies ni los calcetines.

Así que definitivamente y viendo las evidencias, decidimos adoptar esta costumbre alemana y más teniendo un bebé rondando por casa. Nos hemos dado cuenta de que el suelo no se ensucia tanto (salvo por la mijillas que vayan cayendo) y es más agradable de pisar.

Además, si recibes la visita de alemanes, verás que todos se quitan los zapatos automáticamente en la entrada de casa y sin preguntar, es una costumbre común, no se puede entrar con zapatos de calle en casa de nadie y todos lo respetan. Y si no te gusta andar descalzo, te puedes llevar tus zapatillas de casa o calcetines o lo que prefieras para estar a gusto, es algo normal.

2. Utilizar la bicicleta como medio de transporte

Aquí la bicicleta no es un vehículo de ocio, sino que se utiliza para desplazarse, es una opción más, al igual que lo es el coche o el tranvía. Las calles cuentan con carretera para coches, vías para el tranvía, carril bici para las bicicletas y la acera para los peatones. Normalmente el carril bici está integrado en la acera, así que peatones y ciclistas transitan por la misma acera sin percances (y eso que en mi ciudad no necesariamente cada uno va por su carril).

Las pocas veces que he podido coger la bicicleta (debido a mi embarazo) para hacer recados me ha encantado, llegas súper rápido a los sitios y me resulta una gozada. Y al coger la bicicleta es cuando me he dado cuenta de que todos los comercios e instituciones cuentan con un aparcamiento para bicicletas, así que vayas donde vayas vas a encontrar un sitio seguro para dejar la bici (pero con candado ehh, que nunca se sabe).

Aparcamiento de bicicletas en supermercado
Por ejemplo, este es el supermercado Rewe y cuenta con aparcamiento para coches y para bicicletas.

¿Por qué en España no se practica esta costumbre? Esta es siempre la pregunta del millón y tiene dos respuestas sencillas:

  • La primera es que España es montañosa y la ciudad está llena de cuestas, lo que hace que no sea tan agradable desplazarse, es cansado. Sin embargo, Alemania es llana, apenas hay micro-cuestas y el paseo se hace agradable y nada agotador.
  • Y la segunda es que en España hace demasiado calor como para desplazarse en bicicleta, llegarías a todos los sitios sudando y acalorada perdida. Pero en Alemania como hace más frío, puedes ir abrigada hasta arriba y pedaleando en la bici que no sudas ni una gota.

3. Comprar la fruta y verdura sin utilizar bolsas

Cuando vas a comprar fruta y verdura en un supermercado, tienes que meterla en una bolsa para pesarla y colocarle la pegatina con el código de barras ¿no? Pues en Alemania, en las grandes superficies también funciona así, pero en los supermercados de barrio (como pueden ser Lidl o Aldi), la fruta te la pesan en la caja o te la venden por piezas con su etiqueta, y al poco de llegar me di cuenta de que la gente coloca las piezas de fruta sobre la cinta tal cual, sin bolsa ni nada.

Así que viendo que mucha gente hacía eso, empecé a hacer yo lo mismo, porque al final se me acumulaban en casa un montón de bolsas que no me daba tiempo a usar. Lo que hago es no utilizar bolsas para las frutas o verduras más resistentes (como las manzanas, naranjas, pepino,…) y sólo cojo bolsas para las más delicadas. Con esto pongo mi granito de arena por nuestro medio ambiente 🙂

Y por supuesto, debes llevar tu bolsa de la compra reutilizable cuando vayas a comprar (esto también se implementó en España). Pero hay una diferencia entre ambos países, y es que si no llevas bolsa, puedes comprar una, pero las que hay en venta son de papel o reutilizables, nunca de plástico como en España (al menos en los supermercados).

4. Los cochecitos de bebé tampoco entran en casa

Si vives en un bloque de pisos, lo más seguro es que no tengan ascensor, y aunque no suelen contar con muchas plantas, subir el cochecito del bebé puede resultar una tarea casi imposible para algunas. Por eso, los alemanes lo que hacen es dejar los cochecitos de bebé en la entrada al bloque, dentro en el descansillo. Nadie se va a subir las escaleras a diario cargando con semejante trasto, se dejan todos abajo y con la puerta de la calle cerrada no hay problemas.

Te puedes dejar cosas en él, nadie te va a quitar nada (aunque por si acaso no te dejes cosas de valor). Entre que no hay ascensor y que en las casas no puede entrar nada que haya pisado la calle (para no ensuciarla) pues lo mejor es que descansen abajo.

Es algo que cuando llegué ni me lo pensé, añadí el mío a la cola de carritos, tenemos 4 en el bloque, y cada uno tiene su “espacio reservado”. Y si entras en otros portales, seguro que encuentras algún cochecito o juguetes de niños de calle.

Porque al igual que los carros de bebé no entran, tampoco entran las bicicletas ni juguetes de los niños que sean para pasear por la calle, hay que distinguir entre juguetes de casa y de calle, y esos juguetes los puedes dejar junto con los cochecitos de bebé o en el trastero, pero nunca pisan la casa, ya sabes, hay que mantenerla limpia 😉

5. Zona infantil en salas de espera y comercios

Esto es algo, que evidentemente no puedo añadir a mi vida diaria porque no depende de mi, pero la he incluido porque si que me he acostumbrado a que en prácticamente la mayoría de lugares haya una zona infantil con juguetes para que los niños se entretengan mientras los padres hacen gestiones o compran. De hecho, me molesta que me hagan esperar y no ver la zona infantil para que se entretenga el niño.

Estas zonas las he visto en comercios de todo tipo, salas de espera del médico, en el pediatra, en las instituciones donde tienes que hacer papeleo,… Y me parece una idea genial y sencilla para que a los pequeños se les haga un poco más llevadera la espera y a los padres también. De echo, lo eché en falta cuando fui al consulado español a inscribirme, que, como es español, pues no contaba con juguetes para entretener a los niños, y claro, se aburren y se hace más larga la espera para todos…

Normalmente se colocan algunos juguetes sencillos en una esquina y ya está, no es nada sofisticado, los niños en cuanto ven juguetes se van a jugar y se entretienen un buen rato, y si la espera no es muy larga se les habrá hecho entretenido el recado. Es un detalle que no cuesta mucho dinero y con el que tienes a los clientes más tranquilos.

En algunos comercios lo que hacen también es dar algún caramelo o detallito a los niños a la salida. Esto lo he visto en la farmacia, el pediatra y en el seguro médico. El caso es tener también contentos a los niños.

Zona infantil en sala de espera

Y estas han sido las 5 costumbres alemanas que he incorporado a mi día a día ¿será una señal de alemanización? jajajaja. Seguro que me quedan aún más por descubrir, el tiempo me las irá desvelando. Creo que la gracia es que cada país tiene sus costumbres características que los hacen diferentes, es lo que atrae a los de fuera, y lo bueno es saber quedarse con lo mejor de cada país 🙂

¿Crees que se podrían aplicar algunas costumbres en España? ¿Cuál te ha gustado más?

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