Primeras vacaciones en España y sus choques culturales

Primeras vacaciones en España y sus choques culturales

Después de llevar 7 meses viviendo en Alemania, ya tocaba hacer una visita a la familia, y tras dejar pasar el caluroso verano español, decidimos pasar 2 semanas de vacaciones en Andalucía (entre Málaga y Cádiz), pensamos que allí haría aún buena temperatura y se habrían ido ya todos los turistas del verano.

Y en este viaje me he dado cuenta de que hay cosas de las que no eres consciente hasta que emigras, así que cuando hemos vuelto a España después de tantos meses nos hemos topado con algunos contrastes en comparación con la nueva vida que hemos creado en Alemania.

Choques culturales al volver a España

Octubre ha sido el mes que hemos elegido para viajar, no queríamos viajar en verano para evitar el calor sofocante andaluz, y este mes es el que mejor nos venía para pasar tanto tiempo fuera de casa. En total han sido dos semanas de vacaciones que nos hemos pegado con la familia. Nada más pisar España ya se nos hizo evidente que existen muchas diferencias entre ambos países y nos hemos topado con las diferencias culturales de las que no éramos conscientes cuando vivíamos allí.

Horario

Aunque somos españoles viviendo en Alemania, no nos hemos traído el horario español a nuestra nueva vida, sino que hemos adoptado el horario alemán, tanto para las comidas como para las salidas y ocio. Así nos es más fácil cuadrar nuestro día a día con el horario de trabajo de Daniel.

Al llegar a España, intentamos mantener la rutina que teníamos en Alemania (para no trastornar mucho al bebé), pero ha sido imposible, inevitablemente hemos cambiado los horarios porque todo funciona de manera diferente: la hora de levantarse, de comer, de siesta, de salir, de acostarse,… todo cambia y esto se debe a las horas de luz. La luz es lo que ha ido marcando nuestros ritmos biológicos, así que al final nos dejamos llevar.

Davinia en el parque español rumbo a la libertad
Nos hemos hinchado a salir al parque aprovechando el buen tiempo que hace, a coger sol que ya escasea en Alemania.

También he sido consciente de que el cuerpo se ha ido adaptando al nuevo horario sin problemas, ya que son horarios solares, como amanece más tarde, nos hemos levantado más tarde, de esa manera todo se retrasa (incluso la hora de acostarse). Y al volver a Alemania, hemos vuelto a nuestro horario habitual sin problemas, por el mismo motivo, las horas de luz van marcando nuestro horario biológico. Al menos así es como lo hemos vivido nosotros.

Horas de luz

Después del verano, en Alemania, las horas de luz han ido disminuyendo drásticamente, de tal forma que en octubre ya se notan que las tardes se hacen más cortas, y por la mañana, al fin, ya amanece a horas más prudentes. Siempre se comenta que en España hay muchas horas de luz, y es ahora cuando lo hemos valorado (aunque en verano hay más luz en Alemania porque amanece súper temprano, pero a horas en las que todo el mundo duerme no mola tanto).

En estas fechas, en España amanece un poco más tarde que en Alemania, pero lo llamativo es que anochece también muchísimo más tarde. Esto hace que los días den más de sí, y parece que hay más tiempo para hacer las cosas. Es algo que da vida al país.

Clima

Esto es lo que más me ha llamado la atención y “menos me esperaba”. Yo ya no recordaba que en octubre seguía siendo verano en España 0_0 Me he encontrado temperaturas rondando los 30º durante todos los días de mi estancia allí, y después de salir de Alemania por debajo de los 15º, pues resulta bastante chocante. Recordaba que en España hace mejor tiempo y más calor, ¡pero no tanto!

Mientras en Alemania a partir de septiembre tuvimos que ir sacando la ropa de verano y los abrigos, en España me he llevado una maleta de ropa primaveral, ¡y me he quedado corta! Ya sé para el próximo año que debo llevar ropa de verano, e incluso ir con mentalidad de playa, porque el tiempo invita.

Davinia en la playa rumbo a la libertad
Menos mal que encontré un biquini porque el día de playa que nos hizo en San Fernando tenía que aprovecharlo.

Y la verdad es que en este caso se agradece. Vengo de un país frío a tomarme 2 semanas de vacaciones de verano, y me he dado cuenta de que no necesito irme a ningún lugar del Caribe, en España tenemos muchos meses de verano, lo que pasa es que cuando llevas toda la vida allí no eres consciente de ello.

Comida

Cuando ya tenía planeado el viaje a España decidí que iba a tirar todas las vacaciones comiendo pescado, ya que en Alemania no lo consumo porque me parece que está malísimo (al menos los que he probado). Pero cuando estábamos ya en España, nos dimos cuenta de que el pescado no era lo único que echábamos de menos (que por cierto, me he atiborrado), si no que hay muchos más alimentos que no podemos consumir en Alemania.

Al pisar un supermercado hemos sido consciente de la variedad de productos que se ofrecen en España, hay muchísima más variedad de todo que en Alemania. De pescados, de carnes, de frutas y verduras, de pastas, galletas, conservas,… ¡de todo! En España hay alimentos para todos los gustos y al volver a Alemania e ir a comprar me he dado cuenta de la limitación que hay aquí. Se puede comer bien, pero hay muchísima menos variedad y te tienes que romper más la cabeza.

Así que he aprovechado estas vacaciones para hincharme a comer todo lo que no puedo encontrar en Alemania 🙂

La gente

Otro aspecto que nos ha llamado mucho la atención y nos ha chocado, es la cantidad de gente que hay por la calle. Muchísima y a todas horas, mientras haya luz, las calles se llenan de gente. También es cierto que Cottbus es una ciudad muy, muy tranquila y con poco movimiento, y claro, yendo a Málaga, el contraste ha sido exagerado.

Por otro lado, se nota mucho más alboroto en España, mucho ruido, en la calle, centros comerciales, restaurantes,… Los españoles hacemos mucho ruido y los alemanes son tan silenciosos que cuando vuelves a España y ves que no puedes entablar una conversación con tu acompañante porque no lo escuchas, pues recuerdas lo escandalosos que somos :S

Davinia en Fuengirola rumbo a la libertad
También hemos aprovechado a hacer un poco de turismo, que ya se nos había olvidado un poco la ciudad. Aquí estoy en Fuengirola.

Nunca fui consciente de estas características de nuestro país, pero ahora al tener otro país con el que compararlo, pues se valora mucho más lo positivo que tiene España y sus cualidades, que son muchas.

Nos hemos sentido como guiris en nuestro propio país, pero me ha resultado enriquecedor verlo con otros ojos, porque así se valora más todo lo bueno que tiene.

¿Qué es lo que más te gusta de tu país?

2 comentarios sobre “Primeras vacaciones en España y sus choques culturales

  1. Siempre he pensado que en esta parte del mundo, como en otras similares, tenemos algo único y tremendamente valioso: la luz. Es ella la que organiza los biorritmos esenciales de nuestra compleja maquina corporal, y por ende, la estructura del desarrollo de nuestra vida. La luz me llena de calor y me hace el efecto de entrar en un desván oscuro, con una linterna de luz blanca y calida. El desván soy yo misma, mis “entresijos” emocionales y personales, en los cuales permito entrar esa luz mágica del sol. A veces no dejo que ese resplandor bulla a su aire en el “desván”….y solo lo enfoco a determinados puntos. Malo. Se por experiencia que cuando e queda a su libre albedrío no solo ilumina, sino que caldea y ventila rincones que por ignorados, me producen temor…..Esa bendita luz

    1. ¡Pero qué bien escribes! La luz además nos mantiene activos, es la que nos da la energía para salir a explorar y por aquí ahora nos toca aprovechar al máximo las pocas horas de luz que tenemos al día. Entre el frío y la oscuridad la gente pasa estos meses encerrados en casa con planes más tranquilos, ya sabes, peli y manta.

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