La subasta de bicicletas en Alemania

Si me sigues por las redes sociales (facebook e instagram) ya sabrás que la semana pasada estuve en una subasta pública (Versteigerung en alemán) que tuvo lugar en el ayuntamiento de mi ciudad, en Cottbus. De hecho, la semana pasada se organizaron un par de subastas para dar salida a un montón de bicicletas usadas aprovechando que ha llegado el buen tiempo y que todos los alemanes están deseando hacerse con una para desplazarse. Y allá que fuimos nosotros a cotillear, y si podía caer alguna bici, pues mejor que mejor.

Una de las subastas se organizaron en un centro comercial, tuvo lugar el sábado y tal como llegamos nos fuimos. No nos llamó la atención (y menos después de ver cómo funcionó la del ayuntamiento) porque no había posibilidad de pujar por menos del precio mínimo, así que nos fuimos.

Anuncio subasta del centro comercial
Este es el anuncio por el que nos enteramos que se organizaba esta subasta.

Pero la subasta organizada en el ayuntamiento (Rathaus en alemán) el miércoles pasado nos llamó mucho la atención, podías conseguir buenas gangas y disfrutamos tanto que nos quedamos hasta el final. Digamos que tuvimos una clase intensiva de números en alemán, jajaja, pero muy grata ehh.

Anuncio subasta del ayuntamiento
Este es el anuncio en el periódico por el que nos enteramos de que se organizaba la subasta en el ayuntamiento.

Como puedes ver, ambas subastas las anunciaron en el periódico. Son gratuitos y te los suelen dejar en el buzón de casa (salvo que indiques expresamente con un cartel que no lo hagan, pero a nosotros nos gusta recibirlos y bichearlos). Información al alcance de todos los ciudadanos.

¿Cómo funciona la subasta de bicicletas en Alemania?

Como ya he dicho antes, la subasta tenía lugar en el Ayuntamiento de Cottbus y la verdad es que no teníamos muy claro qué nos íbamos a encontrar allí, ni cómo funcionaba la cosa. Sólo sabíamos que se podrían comprar bicicletas y queríamos echar un vistazo por si encontrábamos algo que nos interesara.

Cuando llegamos encontramos un patio interior lleno de bicicletas usadas, cada una tenía un cartel con el número de lote y el precio mínimo por el que salía a subasta. ¿De dónde procedían estas bicicletas? Pues eran todas bicicletas abandonadas, podías ver cómo algunas tenían una pegatina que les ponen para hacerle el seguimiento y comprobar que realmente no tenían dueño. Había algunas en muy buen estado, pero la mayoría se notaba que tenían mucho trote.

Patio lleno de bicicletas para subastar
Aunque no se aprecie bien había tanta gente y tan poco espacio que resultaba un poco agobiante.

Cuando vimos el panorama, nos echamos un poco atrás. Había un montonazo de bicicletas viejas (tantas que no sabíamos ni por donde empezar a mirar), muchísima gente, apenas cabíamos con el cochecito del bebé y no sabíamos cómo había que pujar ni nada, ni podíamos ver bien las bicicletas,… Pero aún así, la curiosidad pudo con nosotros y nos quedamos para ver cómo funcionaba la cosa. Lo único que sí vimos con claridad es que los precios de las bicicletas oscilaban entre los 10 y 30€.

Se supone que tenías que anotar el número de lote de las bicicletas que te interesaban para cuando empezara la subasta, pero nosotros nos agobiamos y no lo hicimos. También pecamos de novatos, pero bueno. Dieron un tiempo (que lo recuerdo muy corto, pero no sabría decirte ahora de cuantos minutos fueron) y después nos pidieron que entre todos apartásemos las bicicletas para hacer espacio para la subasta, para que pudiéramos estar todos cerca y ver bien los productos que iban subastando.

Con todo despejado, la subasta comenzó. Era la típica en la que una persona va cantando la oferta y el público puja levantando la mano. Nos resultó curioso y nos quedamos. Había muchísimas cosas a subasta (aunque lo que predominaban eran las bicicletas, cerca de 90 unidades esperando nuevo dueño). Y nos dimos cuenta de que conforme avanzaba la tarde, disminuía el número de personas. Lo último en subastarse eran todas las bicicletas.

Subasta pública de bicicletas alemana

Cuando empezaron a sacar las bicicletas vimos que se comenzaba la puja a partir del precio mínimo, el último con la puja más alta se la llevaba y acto seguido pasaba por caja para hacer el pago allí mismo. Con tanta gente apenas veíamos las bicis que salían, no íbamos a conseguir ninguna, pero nos divertía ver cómo la gente pujaba y competía, y se empezaban a distinguir a los profesionales que buscaban reponer su stock de los particulares que sólo querían una bici para ellos.

Lo que hicimos fue quedarnos hasta el final de la subasta. Y pudimos comprobar que las primeras bicicletas salieron por un precio más alto, pero a medida que pasaba el tiempo, la gente se iba con o sin botín. Seguían quedando muchas bicis y pocas personas, hacíamos cuentas y cada vez veíamos más clara la posibilidad de conseguir alguna para mí. Y ahí nos quedamos aguantando la lección intensiva de números en alemán, todo un desafío, jajajajaja.

Yo quería una bicicleta que fuera de mi tamaño, de paseo para que tuviera el manillar alto y montara recta, y que no fuera nada llamativa para que no me la robaran, jeje. Esos eran mis requisitos, ahora tenía que esperar a ver si salía algo que me encajase.

Ya estamos en el punto en el que hay tantas bicis y tan poca gente que nadie puja por el precio de salida, así que preguntan que si alguien tiene alguna oferta, y es cuando empiezan a ofrecer 1€ por bici y a partir de ahí el que ofrezca más, se la lleva. Ahora comienza lo interesante y nosotros estamos allí.

Vemos una bicicleta gris que parece en buen estado y pequeña, venga, vamos a por ella. El precio de salida es de 20€ y parece que nadie la quiere… hasta el último momento en el que una chica levanta la mano y se la lleva. ¡Ésta es más novata que nosotros! Espérate que nadie la quiere y ofrece después 1€, que seguramente así te la habrías llevado por 12 ó 15€, en fin…

Al rato aparece otra bici candidata, es verde y tiene buena pinta también, vamos a ver si ahora hay suerte. El precio de salida creo que era de 15€. Esperamos, nadie puja, parece que nadie la quiere, ¿alguien tiene alguna otra oferta? Daniel ofrece 1€, ¿será nuestra? Aparece otra chica interesada y comienza la competición. De euro en euro empieza a subir el precio hasta que ofrecemos 10€, la otra chica se planta y nos la llevamos, ¡menos mal porque era nuestra última oferta!

Bicicleta verde

Acabo de conseguir una bicicleta por sólo 10€, estoy súper contenta y orgullosa. La pagamos y nos quedamos un rato más por allí. Había bicicletas que nadie quería ni por 1€ (las que estaban en peor estado), con esas lo que hacen es guardarlas para la subasta del año que viene.

Ya tenía lo que quería, pero Daniel quería seguir curioseando. Y salió otra bicicleta exactamente igual que la que había conseguido, esta vez en roja. Pero nadie pujó, así que Daniel ofreció 1€ y… “erste, sweite, ¡dritte!” ¡Adjudicada! Nadie más la quería así que nos la llevamos también ¡¡por sólo 1€!! Eso de llevarte bicicletas por tan poco dinero es adictivo y hay que frenar aquí al señorito. Así que después de la segunda bici, lo mejor era irnos a casa de inmediato, que ya me veía con un trastero lleno de bicicletas de 1€, jajaja.

Bicicleta roja

Fíjate cómo acabó la tarde, cuando empezó la subasta no tenía intención de llevarme ninguna, me resultaba todo lioso y en las pujas los precios subían bastante. Si nos hubiéramos ido en ese momento nos habríamos perdido todas las ofertas que estaban por llegar, claro, la gente se cansaba y se iba, y los que nos quedamos pudimos aprovechar las gangas que estaban saliendo.

No están en mal estado las bicis que nos llevamos (sobre todo si tenemos en cuenta que nos hemos llevado dos bicicletas por 11€), se ven usadas, pero con unos arreglillos y una buena limpieza se quedan estupendas. Lo importante es que funcionan y no tienen nada importante roto. Ahora sólo nos queda buscar tiempo para ponerlas decentes y ya podré pasear por las calles como una alemana más 🙂

Paseando con dos bicicletas
Vuelta a casa con nuestras nuevas adquisiciones.

Estamos encantados con esta experiencia, te puede parecer todo un reto participar en una subasta en alemán, pero con entender los números tienes de sobra, poco más se dice y se repite todo el rato lo mismo. No es complicado y seguro que vuelves conociendo alguna palabra nueva. Recomendadísimo, sobre todo si quieres comprar alguna bicicleta barata en Alemania.

¿Has participado alguna vez en una subasta?

6 comentarios sobre “La subasta de bicicletas en Alemania

  1. Hola, Davinia. Qué guay que existan este tipo de opciones para conseguir una bici -yo pillé la mía en ebay-kleinanzeingen (más cara, claro). ¡Enhorabuena por las adquisiciones!

    Estoy de erasmus en alemania y estoy escribiendo un blog. He llegado al tuyo porque estaba escribiendo una entrada sobre los “telefonillos y buzones” y no recordaba la palabra del cartelito para no recibir publicidad. Estoy en pijama así que digo… bueno, lo busco por internet. Y he ido a parar al tuyo. Luego he visto el enlace a la entrada sobre las bicicletas y ya me he quedado.

    En mi blog: alemaniaerasmus.blogspot.com / alemaniaerasmus.blogspot.com.es también incluyo enlaces de otras páginas que me parecen interesantes sobre experiencias en Alemania. Es divertido ver cómo nos sorprenden las mismas cosas y también encontrar cosas nuevas que desconocíamos.
    ¿Te parece bien que incluya un enlace a tu web?

    1. Pues bienvenida a Alemania 🙂
      Claro que puedes poner el enlace, lo bueno es leer las experiencias que vivimos cada una en este país y me parece genial que también compartas tus vivencias en un blog.
      Espero que consigas muchas experiencias positivas durante tu erasmus!

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