7 errores que debes evitar si vas a hacer una mudanza internacional

7 errores a evitar en la mudanza internacional

Llevo ya unas cuantas mudanzas a mis espaldas, la mayoría de niña, pero en esta ocasión ha sido la primera vez que me he cambiado de país. Y ahora que ha pasado todo el alboroto de la mudanza y llevo ya unas semanas en la nueva casa de Alemania, he empezado a darle vueltas a la cabeza sobre aspectos de la mudanza que cambiaría.

Ahora, sin el agobio del tiempo, pienso que hemos cometido algunos errores en la organización de la mudanza internacional. Si volviera atrás cambiaría algunas cosas, pensaría mejor la estrategia. Ahora ya es tarde para mí, pero no quiero que te pase lo mismo, tú aún estás a tiempo, por eso voy a advertirte de los errores que debes evitar en una mudanza si vas a cambiar de país.

7 errores a evitar en una mudanza internacional

1. No planificar con tiempo la organización de la mudanza.

Te puede parecer una tontería, algo lógico, pero es que de manera inconsciente tendemos a dejarlo todo para última hora y, al final, con las prisas las cosas no se hacen tan bien. En nuestro caso, el mes de organización se nos quedó corto, porque hay cosas que deberíamos haber preparado desde antes. Por ejemplo, queriendo aprovechar la comodidad de la casa hasta el último momento se nos echó el tiempo encima y al final tuvimos que deshacernos de cosas con prisas.

Ahora pienso que, como tienes que dejar la casa vacía, lo ideal sería vivir con lo mínimo los últimos días. Quítate de en medio el mayor número de cosas posible, dónalo, regálalo o véndelo. Pero no lo dejes para última hora, que si no se te va a acumular el trabajo el último día. Que no te ocurra como a nosotros, que nos pilló el toro y estuvimos hasta la madrugada vaciando la casa.

Planifica también la organización el viaje, ¿cómo vas a llevarte las cosas? Infórmate sobre todas las opciones y ponte en contacto con empresas para valorar los precios. Haz tus cuentas y valora la mejor opción para ti y, si se produce algún imprevisto (que siempre surge algo), tendrás margen para solucionarlo sin estresarte.

2. No intentar vender los objetos que no vas a llevarte.

Seamos realistas, una mudanza es cara, necesitas desembolsar dinero, incluso en una que sea dentro de la misma ciudad, y cuanto más lejos te vayas, más se incrementan los gastos. Así que vas a tener que rascar de los ahorros. Por ello te recomiendo que vendas todo lo que puedas, necesitas ese dinero y, lo que no se consiga vender ya lo puedes regalar o donar.

Si yo hubiera empezado a organizar la mudanza antes, me habría dedicado a poner en venta muchas cosas, y no lo hice por falta de tiempo, porque para vender hay que tener paciencia, si quieres sacarle el mayor provecho posible porque luego ese dinero te hará falta. Considéralo como una forma de costearte la mudanza, después tu bolsillo lo agradecerá.

3. Llevar cosas útiles en vez de cosas de valor.

¿Qué es mejor llevarse lo necesario o lo caro? Déjame que te lo explique mejor. Hay objetos que los consideramos imprescindibles, que sabemos que los vamos a usar, sin embargo, puede que haya otros que te gustaría llevar pero vas a hacer el esfuerzo de dejarlo. Bien, nosotros hemos pecado de valorar sólo la utilidad, y yo te recomiendo que tengas en cuenta el valor del objeto a la hora de decidirte por uno u otro.

Para que lo entiendas mejor te voy a poner un ejemplo con nuestro error. Teníamos dos cosas que ocupaban lo mismo, una batidora (30€) y un proyector (300€). Al valorar sólo la utilidad nos hemos traído la batidora y nos hemos quedado sin proyector (donde vemos todas las películas, series, documentales…). ¿No habría sido mejor traernos el proyector que es más caro y comprar aquí en Alemania una batidora nueva?

Por ello, te recomiendo hacer una lista con lo que necesitas y con lo que te gustaría llevarte, anota al lado su valor, y llévate las cosas que más cuesten. Porque si no vas a estar echando en falta lo que dejaste y si vale mucho vas a estar comiéndote la cabeza como nosotros y tendrás suerte si no caes en la tentación de comprar uno nuevo.

4. Desaprovechar la oportunidad para aprender a vivir con menos cosas.

Una de las cosas de las que me he dado cuenta es que con el paso de los años acumulamos muchas pertenencias que se quedan olvidadas en cajones y que no usamos mucho. Vivimos aferrados a esos objetos “por si algún día lo necesitamos” y, seamos sinceros, en la mayoría de los casos, ese día nunca llega.

Así que aprovecha la mudanza para ser consciente de esas cosas que vas acumulando y que realmente no son tan útiles. Está claro que no te las vas a llevar al nuevo país, pero lo que quiero decir con este punto, es que tomes consciencia de ello, y que no vuelvas a caer en lo mismo. No vuelvas a acumular un montón de trastos, sabes que realmente no los necesitas.

Cuando se te antoje un nuevo utensilio, piensa primero si de verdad te hace falta o te puedes apañar con lo que ya tienes. Si es prescindible, no lo compres. Ahorrarás dinero y espacio. Y además, si vuelves a tener otra mudanza, tendrás menos trastos que mover.

5. Malvender tu casa por miedo a cargar con la hipoteca.

Es probable que tengas tu vida bien establecida en España, que te haya surgido la oportunidad de mudarte al extranjero y decidas dejarlo todo para irte. ¿Qué haces con la casa que tienes en propiedad?

Si tienes pensado cambiar de país bien por motivos laborales o por explorar otra cultura, yo no te recomendaría (mal)vender tu casa. Y me preguntarás, ¿y cómo pago la hipoteca? Pues poniéndola en alquiler, o bien de larga temporada a una familia o bien por temporadas vacacionales a huéspedes. De esta manera serán otros los que paguen tu hipoteca y si haces bien las cuentas, puede que hasta te saques un dinerillo extra ;).

En España se tiene mucho miedo al alquiler, nos pensamos que nos van a destrozar la casa, pero eso sólo ocurre en una minoría de los casos. ¿Acaso no has vivido nunca de alquiler? Yo tengo experiencia en las 3 opciones: alquiler, huésped y propiedad. Y te puedo asegurar que lo normal es que la gente haga un uso correcto de la casa. Pero, si tienes miedo, siempre puedes pedir una fianza, de hecho, te lo recomiendo.

Que si quieres puedes vender la casa, yo no te voy a convencer de lo contrario, pero no quiero que la malvendas. Puedes ponerla en venta y mientras recibir inquilinos, así no te supone ningún gasto extra, y si te sale algún comprador, puedes valorar con calma la oferta y no aceptar lo primero que te ofrezcan.

6. Olvidarte de aprender el nuevo idioma.

Aunque el inglés parece ser el idioma universal, no olvidemos que lo normal es que en un país la gente se comunique en su idioma principal. Y no conocer el idioma te puede llevar a sentirme muy perdido y que se te haga muy cuesta arriba la adaptación.

Yo agradezco muchísimo el haber aprendido alemán hace unos años, aunque se me ha olvidado bastante, me acuerdo de lo básico para desenvolverme. Si no hablara nada de nada, lo estaría pasando fatal.

Así que si sabes que vas a mudarte por una temporada larga a otro país, te recomendaría que intentes aprender el nuevo idioma, por lo menos lo básico, para que te puedas mover por la nueva ciudad e interactuar con la gente sin sentirte incomprendida por la barrera del idioma.

7. Impacientarse por que lleguen las cosas buenas.

Cuando vamos a cambiar de vida, sea por el motivo que sea, tendemos a imaginar que nos va a ir todo de maravilla nada más llegar y que lo que nos espera es mejor que lo que teníamos. Y seguramente sea cierto, pero detrás de cada cambio, hay un proceso de adaptación en el que parece que se nos viene todo encima y es cuando empezamos a pensar que hemos tomado la decisión equivocada.

No puedes esperar que nada más llegar a tu nueva vida entiendas el idioma a la perfección, encuentres la inspiración que buscabas o un trabajo. Ten en cuenta que todo es nuevo, tienes que volver a crear un hogar, conocer la ciudad, localizar las tiendas de tu gusto, hacerte a las nuevas costumbres,… Sólo cuando empieces a conocer tu entorno, te irás sintiendo más a gusto, te relajarás y empezarán a ocurrir las cosas buenas que buscabas.

Si te ofuscas y te entra la impaciencia, sólo serás capaz de ver las cosas negativas, estarás de mal humor y querrás volver a lo conocido. No tengas miedo, deja pasar el tiempo y verás cómo te adaptas, el ser humano tiene una capacidad enorme de adaptación y tú no vas a ser una excepción. Sé paciente, ve paso a paso y con el tiempo te irán llegando las buenas noticias. ¡Qué Zamora no se hizo en una hora!

Hasta aquí, te he hablado de los aspectos que yo me volvería a pensar y valorar si me tuviera que enfrentar ahora a una mudanza internacional, . De hecho, como espero que no ocurra pronto otra mudanza de esta envergadura, viene bien tenerlo por escrito, así no se olvida.

Y es que de los errores se aprende, hasta que no experimentas algo nuevo por ti misma no sabes cómo funcionan las cosas, pero también se puede aprender de los errores de los demás y te ahorras comederos de cabeza. Así que espero que te hayan parecido útiles estos consejos y que seas feliz en el nuevo destino.

Por mi parte, ya tengo la lección aprendida para la próxima vez, ¿qué me dices de ti? ¿Quieres añadir algún error a evitar diferente? ¿Echas en falta algo según tu experiencia? Te animo a completar el artículo en comentarios, con tu aportación también aprenderemos 🙂

2 comentarios sobre “7 errores que debes evitar si vas a hacer una mudanza internacional

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