Año nuevo, cambio de rumbo

Finales de enero de 2017, lo estamos preparando todo, se avecina un gran cambio en nuestra familia. Tenemos la casa patas arriba y en un mes la tenemos que dejar vacía completamente. Andamos de mudanza, ha llegado el momento de dejar la casa y la ciudad que nos ha acogido durante estos últimos 4 años.

San Fernando ha sido la ciudad “escogida” para independizarnos (antes vivíamos ambos en Málaga). Realmente nos vinimos porque Daniel se matriculó en un máster en Cádiz. Y, lo que empezó siendo un lugar provisional por un año, se ha convertido en nuestro hogar durante más de 4 años.

Ciudad de San Fernando – Cádiz

¿Qué hemos vivido en ese tiempo?

A nivel laboral, hemos intentado aprender a ser jóvenes emprendedores y montamos un negocio on-line, no ha sido un negocio exitoso, pero si rentable. También dimos el salto a la tienda física y nos pegamos un batacazo. Fueron unos 3 meses muy duros y terminamos sin ahorros. No pasa nada, de todo se sale y con el tiempo nos recuperamos. De hecho, hemos seguido trabajando en el negocio on-line hasta este mes, en el que hemos decidido traspasárselo a mi suegro, que ha cogido el nuevo oficio ilusionado.

Isla que montamos en un centro comercial

Y a nivel familiar, hemos evolucionado. Vinimos siendo una familia de 3, pero nos vamos siendo 3 también. En esta casa nos despedimos de Ágata, mi gata, mi niña de toda la vida, que me acompañó durante 19 años. Pero también ha visto nacer a Naím, nuestro hijo, nuestro cañaílla puro, que con un año de vida poco se acordará de esta ciudad. Pero para eso están sus padres cámara en mano para grabarlo y fotografiarlo todo, y así guardar el recuerdo.

Con esta foto le dimos la noticia del embarazo a la familia.

Ahora es fácil mirar atrás y ver todo el camino recorrido, con sus momentos buenos y los malos, pero los guardamos en el cajón de la experiencia y seguimos adelante, ¡qué aún nos queda mucho camino por recorrer!

¿Qué es lo que añoraré de Cádiz?

Lo primero, su playa. La playa de Camposoto y el Sendero Punta del Boquerón me han enamorado. ¡Y eso que llegué con la idea de que era más de piscina! Pues ya no, esa playa ubicada en un paraje natural rodeada de marisma y dunas me ha encandilado. La temperatura del agua es perfecta, no hay edificios que tapan el sol y las olas hacen que el baño sea súper divertido. De hecho, me encanta coger mi tabla y dejar que las olas me devuelvan a la orilla.

Playa de Camposoto – San Fernando – Cádiz
Yo “surfeando” en la playa de Camposoto

La temperatura constante y alta durante todo el año también se agradece. ¿Abrigo? Aquí el invierno no llega, como mucho asoma el otoño. Lo más curioso es darte cuenta de que se producen dos primaveras al año: una cuando toca y la otra después del verano (cuando debería ser otoño). Y es que la alergia de Daniel no engaña, aparece cuando el clima es primaveral y, para su desgracia, aquí le ha tocado sufrirla dos veces al año.

Suena todo muy idílico, y realmente lo es… hasta que aparece EL LEVANTE. Si, aquí no puedes hacer planes, aquí tienes que salir corriendo y aprovechar el día si desde tu terraza ves que no hace viento. Así funciona aquí la vida. Si hay levante, te tienes que resguardar y si no hay levante, tienes que aprovechar y salir. Fíjate si es fuerte el levante, que ha llegado a abombarme toda la cristalera hacía dentro de la casa. Por no hablar de los muebles de la terraza que te los encuentras cambiados de lugar o rotos… Pero no hay que asustarse, que se le pilla el truco fácil.

He de reconocer que a mi Cádiz no es una ciudad que me guste mucho, pero he sabido encontrar su lado bueno y he conocido lugares que me han encantado. No me cansaré nunca de ver el skyline de Cádiz que se observa desde el paseo marísmico del Bahía Sur. Precioso.

Vistas a Cádiz desde San Fernando

Adiós San Fernando, es momento de pasar página y seguir adelante, nos quedamos con todo lo bueno que nos has aportado. Nuestro último mes lo vamos a dedicar a preparar la mudanza, que no es poca cosa, porque tenemos que hacer una ¡mudanza internacional! Así que hay mucho por organizar.

Y nuestro próximo destino es, redoble de tambores: Alemania. El 28 de febrero nos dan las llaves de nuestra nueva casa en Cottbus, una ciudad que se encuentra a hora y media de Berlín y muy cerca de la frontera con Polonia. Sólo queda la recta final, ultimar detalles y prepararse para vivir esta nueva experiencia.

A lo mejor te estás preguntando por qué nos vamos a mudar a Alemania, y no te voy a dejar con la incógnita. Te lo voy a contar, pero mejor lo dejamos para otro post, ¿vale? así este no se te hace muy largo y descansas un poco de mi por hoy 🙂

Y si quieres me puedes contar algo sobre ti en los comentarios para que nos vayamos conociendo.

6 comentarios sobre “Año nuevo, cambio de rumbo

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